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jueves, 21 de abril de 2011

SER HADA MADRINA. Carmen Gil



Dicen que es duro trabajo
el de ser hada madrina:
ir siempre de arriba a abajo,
de China a la Conchinchina.

¿Qué hay que ayudar a un pingüino
a que aprenda a nadar solo?
Pues... volando al quinto pino,
al hielo helado del Polo.

El hada se abriga mucho,
pero allí hace tanto frío
que le tiembla el cucurucho
y al encantar se hace un lío.

Si anda triste y medio muerto
un camello por amor,
hay que viajar al desierto
y pasar mucho calor.

Con más de cincuenta grados,
ninguna sombra a la vista
y arena por todos lados,
no hay un hada que resista.

Si un topo precisa auxilio,
es cuando al hada le agobia
trabajar a domicilio,
porque tiene claustrofobia.

A tres metros bajo tierra,
al hadita bonachona
su trabajo le da guerra:
¡La magia no funciona!

Con un horario horroroso
y más de un inconveniente,
¿hay oficio más hermoso
que hacer feliz a la gente?

martes, 29 de diciembre de 2009

RECOMENDACIONES DE LECTURAS PARA LOS MÁS PEQUEÑOS



Hasta los dos años

Quizás el intentar dar consejos sobre lo que deben leer los niños y lo que no, sea muy comprometido y hasta algo presuntuoso. Pero creo que sí os puedo dar ciertas orientaciones basadas en lo que los expertos en el tema han publicado sobre los gustos infantiles y sus recomendaciones relacionadas con la literatura infantil.

Desde la más tierna infancia los niños deberían tener a su alcance libros, esto hará que ellos los consideren como algo cotidiano, algo cercano e incluso algo que les aportará seguridad. Si ponemos hermosas estanterías para juguetes por qué no utilizarlas también para lo que fundamentalmente fueron creadas... libros.
Los niños muy chiquitines (hasta los dos años) son exploradores natos, no es una etapa lectora en sí misma, sin embargo les atraerá el “objeto libro” al igual que otras muchas cosas que tienen por descubrir. Por eso a esta edad será importante elegir libros como yo suelo llamarlos “manipulables”, entendiendo por esto, libros de tela (que se pueden lavar fácilmente) o de plástico que se pueden incluso chupar...

Lo que más les atrae en esta primera etapa es como ya he dicho el objeto como tal, de ahí que los libros que emiten sonidos, y contienen diferentes texturas son tan atractivos para ellos, los podemos llamar libros “sensoriales” ya que despiertan sus sentidos.

Hay un tipo de libro que cuando son un poquito más mayores triunfa sin ninguna duda, es el libro que yo denomino “sorpresa”... con partes que se despliegan, que se fragmentan, etc.
Estos libros cuando no tienen más de dos años, suelen asustarles. Son exploradores... pero de salón, como diría mi padre... no les gustan las sorpresas que todavía no comprenden…

Los padres y educadores en esta etapa también juegan un importante papel, y es el de convertirse en enlace, la afinidad entre el niño y el “objeto”, en este caso el libro.
A ellos les gusta descubrir solos, pero también disfrutan mucho con el adulto que comparte su experiencia “prelectora”.
El adulto puede participar de ese juego de entretenimiento, descubriéndoles las formas, los colores, las texturas o simplemente manteniendo el interés con sencillos juegos teniendo como base el libro.

Así mismo es importante que desde las primeras etapas “escuchen la voz del libro”. Para ello nada más fácil que elegir un libro que nos guste y leerles en voz alta. Siempre insisto en que el libro nos guste y es que si lo pensáis detenidamente, si algo nos agrada, de manera inconsciente solemos trasmitir las emociones y la impresión que nos produce.

¿Qué leer? Sobre todo lo más importante es que asocien el libro con nuestra voz, lo mejor sería elegir breves textos con ritmo y rima: nanas, cancioncillas, poemitas de repetición, retahílas… A los “chiquis” les encanta escuchar una y otra vez el mismo poema… por ello no hace falta que tengáis una biblioteca muy extensa…
Ellos terminarán aprendiéndolas y no hay nada más gozoso para un niño que “saberse” el poemita o la retahíla. Y por otro lado no hay nada que ilusione más a un adulto que ver al pequeñín como con su “lengua de trapo” repite lo escuchado incorporando su voz a la nuestra…
Al fin, nuestro objetivo: la voz del cuento…

Gracias por prestarme vuestro tiempo y por favor si deseáis hacerme algún comentario no lo dudéis, me encantará “leer vuestra voz”… y saber vuestras opiniones.